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SE EXHIBE EN EL MUSEO NACIONAL DE ARTE LA MUESTRA ALFONSO REYES Y LOS TERRITORIOS DEL ARTE

Alfonso Reyes y los territorios del arte,
en el Museo Nacional de Arte


Ángel Zárraga, El pan y el agua
(autorretrato)
,1911, col. Cámara
Mexicana de la Industria de la Construcción.
Foto: cortesía: Munal

 

De las letras a las artes pláticas, y de allí de regreso a las letras... todo en torno a un personaje fundamental de la cultura y la literatura mexicanas del siglo XX. Así, entre analogías entre texto e imagen, transita la exposición Alfonso Reyes y los territorios del arte, inaugurada en el Museo Nacional de Arte (Munal) el pasado martes 24 de noviembre.

La muestra, organizada por Conaculta y el INBA, a través del Munal, se inscribe en el marco de los 120 años del natalicio y 50 del fallecimiento del humanista y polígrafo Alfonso Reyes (Monterrey, 1889–Ciudad de México, 1959). Pero además, esta muestra podría considerarse la segunda en su género dentro de ese recinto museístico, que hace poco exhibiera el proyecto Materia y sentido. El arte mexicano en la mirada de Octavio Paz. La curaduría estuvo a cargo del investigador Arturo López, quien contó con el respaldo de Raquel Tibol, Héctor Perea y Alicia Reyes.

Alfonso Reyes y los territorios del arte promete ser un “recorrido visual que explora en los ensayos, poemas, relatos, epistolarios y el Diario de Alfonso Reyes, sus relaciones con los artistas y las emociones estéticas que las obras plásticas le suscitaron”, ofreciendo la posibilidad de una mirada a un capítulo de la vida del escritor hasta ahora poco conocido. A pesar de que el mismo Reyes desconfiaba de la crítica de arte –considerada como un género literario por la curaduría–, a lo largo de sus textos se mostró como cuidadoso observador, ensayista lúcido y coleccionista que registró los valores estéticos de su tiempo.

El proyecto está integrado por 182 obras –entre pinturas, dibujos, grabados, esculturas, libros, revistas, periódicos y cartas referenciadas por el autor de Visión de Anáhuac. Una parte de ellas proviene de la Capilla Alfonsina, recinto que ofreció su apoyo incondicional para la investigación y la consulta de archivos. Otras provienen del Museo Nacional de San Carlos, la Colección Blaisten, el Museo Casa Diego Rivera, entre otros acervos. Nueve piezas pertenecen a colecciones extranjeras, de instituciones tales como The Hispanic Society of America, el Museo de Arte de El Salvador, la Royal Society y el MOMA.

El recorrido está articulado a partir de las impresiones estéticas de Alfonso Reyes en diferentes etapas de su vida (entre 1908 y 1959), y en distintos lugares (México, Europa y Sudamérica), integrando los testimonios del literato y otros intelectuales contemporáneos. Los seis núcleos temáticos exponen la dimensión material de sus opiniones sobre el arte mexicano y universal, reconstruidas a partir de su producción ensayística y de su Diario. En sus páginas –como en las salas del museo– pasean Ángel Zárraga, Manuel Rodríguez Lozano, Diego Rivera, Angelina Beloff, Gregorio Prieto, José Moreno Villa, Roberto Montenegro, Héctor Xavier, Daniel Vázquez Díaz, Antonio Rodríguez Luna, Carlos Bracho, Robert Delaunay, Toño Salazar, entre otros; así como Goya, Caravaggio, Vermeer, Velázquez, El Greco, Zuloaga, Matisse, Modigliani, Picasso, El Bosco y Rembrandt.

Después de algunas obras vestibulares, el recorrido comienza propiamente con el ensayo “Julio Ruelas subjetivo”, publicado en la Revista Moderna en 1908. Ese primer apartado recibe el título de Albores. Los modernistas del Ateneo y explica la manera en que, a la luz del espíritu de modernidad y del surgimiento del grupo también conocido como “la Generación del Centenario”, se conformaron las relaciones de Alfonso Reyes y otros intelectuales en el México de principios del siglo XX. A ellos se adjudica la revuelta cultural del país, por su renovación estética y su posición disidente frente al régimen porfirista. Como parte de las actividades lúdicas de la muestra, en este núcleo los visitantes podrán ser partícipes de los diálogos sostenidos entre Reyes y los ateneístas.

La segunda sección, Lejanías. Estampas de París y Madrid, está dedicada a las actividades de Alfonso Reyes en el extranjero, que conocemos gracias a su epistolario, su Diario y los libros que escribió por aquella época. En ellos, el propio autor relata que llegó a París entre “el pasado incendiado y el porvenir incierto”, con el dolor por la muerte de su padre a cuestas (el general Bernardo Reyes), a una “ciudad triste como hermosa”, con “ángeles disfrazados de rusos” y a punto de encuentro de la vanguardia artística. Allí convivió con numerosos artistas, frecuentó el Louvre y la casa que habitara Marcel Proust. Un año más tarde se trasladó a Madrid; comenzó una intensa labor periodística y de investigación filológica en el Centro de Estudios Históricos; y se vinculó con Ateneo de Madrid, la Residencia de Estudiantes y los círculos literarios y artísticos españoles. Al tiempo que contemplan obras referidas por Alfonso Reyes en su periodo europeo, los visitantes podrán recrear los ambientes propicios para la escritura –tal como el autor los procurara en su Capilla Alfonsina.

Cuadros. El cine que vio Fósforo es el título del tercer núcleo, dedicado a la crítica del séptimo arte. En él se da cuenta de la labor que –bajo en pseudónimo de “Fósforo”– realizaran en ese campo Alfonso Reyes y Martín Luis Guzmán en diferentes publicaciones españolas, entre los años de 1915 y 1918. Inaugurando la crítica de cine en lengua española, “Fósforo” reseñó más de 40 cintas –algunas de las cuales serán proyectadas en 2010 en el auditorio del museo, gracias a la colaboración de la Filmoteca de la UNAM. En la sala audiovisual de Cuadros, se presentan algunos fragmentos de los filmes vistos por “Fósforo”, así como una caracterización del personaje y una serie de entrevistas con Aurelio de los Reyes, Héctor Perea y Alicia Reyes.

El cuarto apartado está dedicado a Latidos. Los fuegos de la razón. En él son exhibidas las obras de un artista que provocó una de las más grandes emociones estéticas de Alfonso Reyes: Francisco de Goya y Lucientes. En varios escritos, el regiomontano incorporó las evocaciones y emociones de sus cuadros, mostrándose como un amplio conocedor de la literatura y la pintura españolas. El Museo propone, para esta sección, que el visitante pueda interactuar con los textos de Reyes y la obra plástica de Goya, a través de sus propias emociones y sensaciones. También podrá contemplar las caricaturas del escritor, realizadas por algunos de sus amigos, y que enlazan el recorrido con el siguiente apartado.

El quinto núcleo, Andanzas, Monterrey en Sudamérica, está dedicado al desempeño de Alfonso Reyes como promotor e interlocutor cultural en Argentina, Brasil, Uruguay y Chile. Fue amigo de pintores como Cándido Portinari, Emiliano de Cavalcanti, Cícero Dias, Ismael Nery, Tsugouharu Foujita, Dimitri Ismailovitch y Rafael Barradas, adquiriendo algunas obras de ellos. Pero también se avocó a la creación literaria y a los proyectos editoriales en Argentina, y se mantuvo cercano a Jorge Luis Borges y Toño Salazar. Sus informes diplomáticos, por su parte, dan cuenta de las exposiciones de pintura en el Salón Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, donde valoró la pintura de Antonio Berni y Emilio Pettoruti. Entre otras publicaciones, Reyes editó en Río de Janeiro 14 números de su Monterrey. Correo literario de Alfonso Reyes (edición personal de notas y noticias de su actividad, distribuida gratuita y profusamente como “una carta circular para mantenerme en contacto con mis amigos y con los escritores de todo el mundo”). El resultado de todo ello fue que las sedes diplomáticas en Argentina y Brasil se convirtieran en centros de relaciones culturales y en órganos difusores del muralismo mexicano, así como que se generaran influencias internacionales en varios artistas.

Finalmente, el último apartado de la exposición se titula Transparencias. La tierra de Anáhuac. En él se presentan testimonios de la vida cultural mexicana a partir de 1939, año en que Alfonso Reyes regresó definitivamente al país. Durante su presidencia de la Casa de España, y junto al secretario Daniel Cosío Villegas, Reyes jugó un papel importante en la llegada de pintores y escritores como Max Aubm Enrique Díez-Canedo, José Moreno Villa, Juan de la Encina, Antonio Rodríguez Luna y Elvira Gascón y en la presentación de exposiciones de algunos de ellos. Al mismo tiempo, Alfonso Reyes se mantuvo atento a la trayectoria artística de Manuel Rodríguez Lozano, Julio Castellanos, Diego Rivera, Roberto Montenegro, María Izquierdo, Raúl Anguiano, Agustín Lazo, Pedro Coronel, Héctor Xavier, como revelan sus ensayos, poemas, cartas y diario; reunió los primeros tomos de su obra; y se dedicó a reunir libros y objetos artísticos en la casa-biblioteca bautizada por Díez-Canedo como “Capilla Alfonsina”. Entre 1939 y 1959 es espacio fue el escenario de la experiencia literaria de Alfonso Reyes y de los vínculos con el mundo de las artes plásticas.

Un recorrido bien articulado, un guión sugerente, una museografía impecable y un buen tema... Alfonso Reyes y los territorios del arte es definitivamente una de las exposiciones indispensables de este año. Ningún amante de las letras, del cine, de la plástica y de la cultura en general debería perdérsela.
Pero además, para esta muestra el Munal se propuso seguir el postulado del mismo Alfonso Reyes: “contra el museo estático”. Para lograrlo, el departamento de servicios educativos ideó una serie de espacios dentro del recorrido y actividades dirigidas a involucrar al espectador de manera activa en la interpretación de los textos del literato y en su apreciación de las obras de arte. Además de visitas guiadas y talleres para niños, jóvenes y adultos, el público podrá hacer uso del material de apoyo elaborado para los diferentes contenidos temáticos. Informes y reservaciones: 5130.3460 y educacionmunal@gmail.com

Para terminar, en 2010 el Museo presentará en su auditorio un ciclo de cine, a partir de las cintas comentadas por “Fosforo” en sus ensayos cinematográficos. Las funciones musicalizadas y narradas en vivo incluyen: Cabiria (Giovanni Pastrone, 1914); La vida de Cristóbal Colón y su descubrimiento de América (Gérard Bourgeois, 1916); La dama de las camelias (Gustavo Serena, 1915); El bombero (Charles Chaplin, 1916),Parodia sobre Carmen (1916), El capataz/ The Floorwalker (1916); y “Seriales”: Los misterios de Nueva York/ The exploits of Elaine (Louis J. Gasnier, George B. Seitz y Leopold Wharton, 1914, capítulos 8 y 9), El misterio de Zudora (Howell Hansel y Frederick Sullivan, 1914, capítulo 1),Fantomas (Louis Feuillade, 1913, capítulo 1). Informes: 5130.3494 y
http://www.munal.com.mx

El catálogo de la muestra contará con textos de especialistas e investigadores de la obra de Alfonso Reyes: Héctor Perea; Adolfo Castañón; Alicia Reyes; Christopher Domínguez; Fernando Curiel; Fernando Corona; Manuel González Casanova; Aurelio de los Reyes; Minerva Margarita Villarreal; Arturo López; y Raquel Tibol.

La muestra permanecerá en el Munal hasta el 14 de febrero de 2010. El recinto se ubica en Tacuba 8, Centro Histórico, frente al Palacio de Minería. Sus horarios son: martes a domingo, de 10:30 a 17:30 horas. La admisión general cuesta $30; los estudiantes, maestros, miembros del INAPAM, ICOM y SEPALO con credencial vigente pagan $15. Los domingos la entrada es libre.

Autor/Redactor: Lenice Rivera
Editor:
Manuel Zavala y Alonso

Fuente:

http://www.arts-history.mx/

Material gráfico:

http://www.arts-history.mx/

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