Minucias del lenguaje - José G. Moreno de Alba, publicadas por el FCE.
EN LA MÁS RECIENTE EDICIÓN del DRAE (2001), a la voz caníbal se le asigna como origen el vocablo caríbal y como significados los siguientes cuatro: 1) antropófago; 2) "se dice de los salvajes de las Antillas, que eran tenidos por antropófagos"; 3) dicho de un hombre: cruel y feroz; 4) dicho de un animal: que come carne de otros de su misma especie. Puede ponerse en duda la etimología propuesta, sobre todo por el hecho de que esa voz (caríbal) no aparece ni una sola vez en el voluminoso Corpus diacrónico del español (CORDE) (cf. www.rae.es). A pesar de ello, en esa misma vigésima primera edición del DRAE se consigna el vocablo caríbal, como procedente de caribe, con el significado de 'caníbal'. Por primera vez se da cuenta de este curioso vocablo en la edición de 1884.
        El artículo caníbal se incorpora al DRAE en la séptima edición (1832), en la cual se le asigna, como significado, el de 'caribe', sin proporcionar etimología. A su vez, caribe aparece ya definido en el Diccionario de autoridades (primera edición del DRAE), en el año 1729, con las siguientes palabras:

        "El hombre sangriento y cruel, que se enfurece contra otros, sin tener lástima ni compasión. Es tomada la metáfora de unos indios de la Provincia de Caribana en las Indias, donde todos se alimentaban de carne humana."

        Mejor que una "provincia", parece que la Caribana era una isla antillana, así designada, a lo largo de los siglos XVI y XVII, entre otros, por los historiadores Gonzalo Fernández de Oviedo, Alonso de Chávez, López de Gómara, Las Casas… La sinonimia caníbal = caribe se mantiene en las ediciones del DRAE correspondientes a los años 1832, 1837, 1843 y 1852. Esta sinonimia desaparece en la entrega de 1859, en la cual se dice de caníbal: "Nombre dado a los antropófagos de América". En la edición de 1899 se precisa: "salvaje del mar de las Antillas tenido generalmente por antropófago". Con mínimas modificaciones, se mantiene esta definición hasta la vigesima primera edición de 1992. En la más reciente entrega, la vigesima segunda de 2001, esta acepción pasa al segundo puesto y se modifica el tiempo verbal: "…que eran tenidos por antropófagos". La primera acepción, como ya dije, es la sinonimia caníbal = antropófago.
        Por lo que respecta a la voz caribe, hasta 1852 se mantiene como única acepción, con pocas modificaciones, la de 'hombre sangriento y cruel', que persiste hasta ahora, aunque no ya como única. En la edición de 2001 (la más reciente), la primera es: "Individuo de un pueblo que en otro tiempo dominó una parte de las Antillas y se extendió por el norte de América del Sur". Sin embargo, la tercera dice todavía: "(Por alus. a los indios de la provincia de Caribana). m. Hombre cruel e inhumano". No hay duda de que, con ese significado y, más específicamente, con el de 'antropófago', la voz caribe se empleó, con mayor frecuencia que caníbal, a lo largo de los siglos XVI a XIX. Obsérvense las cifras siguientes, obtenidas del CORDE y del CREA (Corpus de referencia del español actual):

        Caníbales
        Siglo XVI: 31
        Siglo XVII: 9
        Siglo XVIII: 2
        Siglo XIX: 27
        Siglo XX: 53
        CREA: 124
        Caribes ('caníbales')
        Siglo XVI: 272
        Siglo XVII: 184
        Siglo XVIII: 35
        Siglo XIX: 45
        Siglo XX: -
        CREA: -

        Caribe por 'antropófago, salvaje' fue frecuente en textos de cronistas e historiadores -en Juan de Castellanos, por ejemplo- de los siglos XVI y XVII . En los escritores clásicos era mucho más común, con ese sentido, la voz caribe que el vocablo caníbal. En El peregrino en su patria, de Lope de Vega, se lee:

        "¿Es donde hay los celebrados palos,
        que a un enfermo dados
        le vuelven como primero,
        o donde caribe fiero
        come los hombres asados?"

        En un pasaje del Entremés del rufián viudo llamado Trampagos, escribe Cervantes:

        "Fuera yo un Polifemo, un antropófago,
        un troglodita, un bárbaro Zoilo
        un caimán, un caribe, un come vivos,
        si de otra suerte me adornara en tiempos
        de tamaña desgracia"

        El empleo de caribe por 'salvaje' persiste incluso a lo largo del siglo XIX en escritores como Fernández de Moratín, Fernán Caballero, Bretón de los Herreros… En Zaragoza (1874) de Pérez Galdós, puede leerse:

        "Agustín, Agustín. Gracias a Dios que te encuentro aquí. ¡Cuánto te quiero! Cuando me dijeron que eras tú el carcelero de mi padre, me volví loca de alegría, porque tengo la seguridad de que has de salvarle. Esos caribes del Consejo le han condenado a muerte. ¡A muerte! ¡Morir él, que no ha hecho mal a nadie!"

        Ahora bien, ¿eran en efecto antropófagos estos caribes o caníbales de las Antillas? Probablemente no. Quizá se trate de una más de las abundantes fantasías que aparecen en las crónicas del descubrimiento. Entre otros argumentos a favor de esta hipótesis pueden citarse dos opiniones muy autorizadas, una de Las Casas (en su Historia de las Indias), quien, aludiendo a supuestos monstruos y antropófagos en una de las islas antillanas, aclara:

        "En esta isla, ni nunca hobo gente de un ojo ni caníbales que comiesen los hombres, y tampoco tuvieron más ni mejores armas que las que hasta entonces el Almirante había visto."

        Por su parte, Gonzalo Fernández de Oviedo (Historia natural de las Indias), precisamente sobre la palabra caribe, explica: "Este nombre caribe no quiere decir sino bravo u osado o esforzado". Sin embargo hay que reconocer que, así no correspondiera a la verdad, la voz caribe, con el sentido de 'antropófago, salvaje', se utilizó hasta el siglo XIX. Asimismo es conveniente precisar que, a partir de esas fechas (fines del XIX, principios del XX), no volvió a emplearse sino con el sentido actual de "individuo de un pueblo que en otro tiempo dominó una parte de las Antillas y se extendió por el norte de América del Sur" y "perteneciente o relativo a este pueblo". Es necesario por tanto modificar la redacción de la sexta acepción, que dice: "(Por alus. a los indios de la provincia de Caribana). m. Hombre cruel e inhumano". Quizá baste añadir un decíase (del hombre cruel e inhumano), para aclarar que desde hace más de 100 años ese vocablo sólo se emplea, en el español general, para designar ya sea al individuo de un pueblo que en otro tiempo dominó una parte de las Antillas y se extendió por el norte de América del Sur, ya sea lo perteneciente o relativo a este pueblo.
        Finalmente, ¿cuál es el origen de la voz caníbal? No parece satisfactoria, como dije, la explicación del DRAE (de caríbal), sobre todo porque no hay prueba documental de que esa voz existe o existió ni en la lengua española ni en alguna antillana. Puede en cambio proponerse otra hipótesis: la voz caníbal (con el significado de 'bravo, osado') tiene su origen en alguna de las lenguas aborígenes antillanas e, incluso, parece anterior al vocablo caribe que, sin llegar a sustituirla completamente, fue de empleo más frecuente en el español de los siglos XVI-XIX. El primitivo sentido que tenían en su lengua original tanto caníbal cuanto caribe ('bravo, osado'), muy pronto se modificó en español al parecer ya a finales del mismo siglo XV, por el de 'antropófago, cruel, salvaje…'. Transcribo en seguida dos pasajes, uno de Pedro Mártir y otro de Las Casas, que apoyan esta suposición:

        "Tuvieron luego noticias los expedicionarios de que no lejos de aquellas islas había otras habitadas por gentes feroces, comedoras de carne humana; más tarde los indígenas refirieron que la causa de haberse huido temerosos a la llegada de los nuestros fue pensar que se trataba de caníbales, que así llaman a esos seres feroces y, por otro nombre, caribes [caníbales arbitrari, sic truculentos illos sive caribes vocant]" (Pedro Mártir de Anglería, libro I de la primera década de su obra, escrita en latín, Decades de orbe novo).

        Por su parte, el padre Las Casas, en su Apologética historia sumaria, sobre el mismo asunto, escribe:

        "Las costumbres de las naciones que habitaban y habitan hoy en aquellas islas, que a los principios que a estas tierras venimos llamábamos caníbales y agora se nombran caribes, son destas otras que ya nombramos diferentísimas y muy extrañas."

        En resumen, pueden proponerse dos modificaciones en el Diccionario académico: 1) en el artículo caníbal: en lugar de la etimología caríbal, anotar simplemente que se trata de una voz de origen caribe; 2) en la sexta acepción de caribe: señalar que se trata de un significado ('hombre cruel e inhumano') con el que hoy no se emplea ese vocablo, aunque lo tuvo en otras épocas.

Comparte este artículo

La publicación de este sitio electrónico es posible gracias al apoyo de:

Donceles #66,
Centro Histórico,
alcaldía Cuauhtémoc,
Ciudad de México,
06010.

(+52)55 5208 2526
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 

® 2022 Academia Mexicana de la Lengua